Las plantas acuáticas necesitan nutrientes para crecer fuertes y saludables. En un acuario plantado, la fertilización adecuada marca la diferencia entre un montaje exitoso y uno lleno de carencias.
Existen abonos líquidos y sólidos, así como sistemas de fertilización específicos según el tipo de plantas. Algunos aportan macronutrientes como nitrógeno, fósforo y potasio, mientras que otros se centran en micronutrientes esenciales.
Una fertilización equilibrada, junto con una buena iluminación y un sistema de CO₂ (si es necesario), permite mantener las plantas en perfecto estado y reduce la aparición de algas.




