El agua es el elemento principal del acuario y su calidad influye directamente en la vida que alberga. Conocer y controlar los parámetros básicos del agua es fundamental para evitar problemas y mantener un entorno saludable.
Los parámetros más importantes son el pH, la dureza (GH y KH), los nitritos, nitratos y el amoníaco. Cada especie de pez tiene necesidades específicas, por lo que es importante informarse antes de introducirlos en el acuario.
Los test de agua permiten medir estos valores de forma sencilla y detectar posibles desequilibrios. Además, el uso de acondicionadores ayuda a eliminar cloro y metales pesados del agua del grifo, protegiendo así a los peces.
Mantener cambios de agua regulares, una filtración adecuada y una alimentación equilibrada son las claves para mantener parámetros estables a largo plazo.




